martes, 30 de diciembre de 2025

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Ignorancia cultural

No fue una simple estructura física la que se derribó, sino todo un símbolo histórico
Roberto Rolando Rodríguez. Periodista
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La ignorancia cultural ha tocado el límite municipal de los distritos Panamá y Arraiján, justamente ante dos íconos de nuestro país, el Canal y el Puente de las Américas.

Lo ocurrido en la oscuridad la noche del sábado, es lo más grave y estúpido que se ha experimentado por una decisión absurda, horrible, inconsecuente, indignante, y claro ejemplo de un analfabetismo histórico de un funcionario municipal al servicio de la comuna.

Lo hecho por la alcaldesa de Arraiján, Stephany Peñalba, no tiene explicación alguna, y no me sonrojo al calificarlo como una decisión estúpida asumida en su vida pública, por ser un acto repudiable.

Desde que asumió la silla alcaldesca, el puerco ya venía torciendo el rabo, y se sostuvo reuniones con grupos interesados que propusieron la renovación del monumento y presentaron una propuesta de mantenimiento, sin embargo, no hubo respuesta por parte de la burgomaestre arraijaneña.

No fue una simple estructura física la que se derribó, sino todo un símbolo histórico y cultural que representa el aporte de la comunidad china al desarrollo de Panamá, que desde anoche mismo, y de forma espontánea, los panameños reconocen con agradecimiento a una cultura, cuya presencia no es en vano ni vaga sino productiva.

El impacto de lo ocurrido es mayor en todo sentido de la palabra, más de siglo y medio de presencia china en Panamá, no puede ser ignorado ni tampoco considerado un papel arrugado que se tira a una canasta de basura.

Que la estructura física del monumento tenía deterioro, no es una excusa. Desde hace más de 40 años la plataforma de rodaje vehicular del Puente de las Américas, se convierte en cráteres peligrosos, entonces, ¿por que no se derriba?

La participación china en Panamá comenzó en 1854 con la construcción del ferrocarril y luego el Canal, siendo mano de obra esencial. Se integraron al comercio, estableciendo tiendas y restaurantes que se volvieron pilares económicos y enriquecieron la gastronomía local. Ellos impusieron el “fiao” en sus abarroterías, un crédito mínimo al letal que permitió llevar comida a la mesa de muchos panameños. 

Han tenido sus altas y sus bajas, se les declaró por ley, en 1903, «ciudadanos indeseables», y, para colmo, Arnulfo Arias les impidió convertirse en ciudadanos panameños, pero su paciencia, sabiduría e inteligencia no los detuvo. Allí estaba el monumento que resumía su cultura y perseverancia.

Un mar de confusión reina sobre este hecho. El impacto de lo ocurrido es mayor en todo sentido de la palabra, más de siglo y medio de presencia china en Panamá, no puede ser ignorado ni tampoco considerado un papel arrugado que se tira a una canasta de basura. Reparar el daño contra la comunidad china, es difícil lograrlo con disculpas, porque no se trata de una herida que requiere sanarla con sal.

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jueves, 14 de agosto de 2025

 

La orquesta ameniza: «Operación Trump Trump»

El ambiente no es de canes mostrándose los colmillos, sino de tensión y a la espera del desenlace que de una u otra forma pone en vilo a la América Latina
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Venezuela hoy vive momentos tensos y de incertidumbre de sus últimos 25 años. Donald Trump ordena al Pentágono actuar contra los carteles terroristas y narcotraficantes en América Latina, y anuncia una recompensa de 50 millones de dólares para quien o quienes den información para la captura de Nicolás Maduro.

Como se ha decidido es una suma histórica. En Venezuela no hay un gobierno electo, sino una sociedad política con adoctrinamiento ideológico, que dio un golpe de estado a la soberanía popular, expresada el 28 de julio de 2024, y está convencida que ejercerá el poder por 100 años más, con una espada tocando espaldas, desafiando a los Estados Unidos de América, portador de esa arma punzo-cortante.

Es una aventura de kamikazes proclamada, no por los líderes políticos (Maduro, Diosdado, Jorge y Delcy) que por 25 años han ostentado el poder dictatorial en Venezuela, sino de la cúpula militar, con un pronunciamiento de Vladimir Padrino, el brazo represivo y el verdadero garante del poder autocrático represivo contra la clase civil democrática.

Padrino, al desafiar el poder militar de Estados Unidos, aseguró no aceptar ultimátum alguno, y advirtió estar alerta, militar, policial y popularmente para enfrentar, combatir y neutralizar cualquier acción que amenace la integridad territorial.

O, es una proclama en serio o las tensiones o nervios están empujando a decir o hacer despropósitos o disparates.

La guerra de propaganda de Trump está diseñada a poner fin a 25 años del poder dictatorial de Hugo Chávez (qepd) y sus herederos.

Justamente, Maduro, recién le dijo a Trump que desistiera de su “plan criminal” contra su organización, y lo retó a buscarlo a Caracas y a no ser un cobarde, porque la respuesta será proclamar la segunda revolución venezolana de manera más profunda, y el inicio de la caída del imperio norteamericano.

El ambiente no es de canes mostrándose los colmillos, sino de tensión y a la espera del desenlace que de una u otra forma pone en vilo a la América Latina.

EE.UU., se ha cuidado en justificar que no se trata de una agresión militar, sino de una aplicación policial, frente a lo que llama un cartel de líderes terroristas y narcotraficantes que pone en riesgo la seguridad nacional norteamericana.

La orquesta está amenazando la operación Trump Trump, y asegura que no solo se trata de desmantelar el cartel de los soles sino destruirlo por completo.

“Maduro debe ser llevado ante la justicia”, reaccionó Marco Rubio al tiempo que reitera «Maduro no es un presidente, es una peligrosa amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos». Sentenció que el fin de los malos momentos, no sólo se resuelve con un aumento en la recompensa, sino «con algo más».

“No sean torpes”, advirtió al Tío Sam Vladimir Padrino, horas después que Diosdado Cabello sitiara la embajada de Estados Unidos, en Caracas, y el propio Maduro, en un pregrabado para la televisión oficial pronunciara pausadamente: «no se atrevan», «no se atrevan» porque «será el fin del imperio».

La guerra de propaganda de Trump está diseñada a poner fin a 25 años del poder dictatorial de Hugo Chávez (qepd) y sus herederos Maduro, Cabello, Padrino, Delcy y Jorge, sin poner un pie en territorio venezolano, según dice la nota musical Trump Trump.

(Tomado del digital Destino Panamá.)    www.destnopanama.com.pa