jueves, 14 de agosto de 2025

 

La orquesta ameniza: «Operación Trump Trump»

El ambiente no es de canes mostrándose los colmillos, sino de tensión y a la espera del desenlace que de una u otra forma pone en vilo a la América Latina
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Venezuela hoy vive momentos tensos y de incertidumbre de sus últimos 25 años. Donald Trump ordena al Pentágono actuar contra los carteles terroristas y narcotraficantes en América Latina, y anuncia una recompensa de 50 millones de dólares para quien o quienes den información para la captura de Nicolás Maduro.

Como se ha decidido es una suma histórica. En Venezuela no hay un gobierno electo, sino una sociedad política con adoctrinamiento ideológico, que dio un golpe de estado a la soberanía popular, expresada el 28 de julio de 2024, y está convencida que ejercerá el poder por 100 años más, con una espada tocando espaldas, desafiando a los Estados Unidos de América, portador de esa arma punzo-cortante.

Es una aventura de kamikazes proclamada, no por los líderes políticos (Maduro, Diosdado, Jorge y Delcy) que por 25 años han ostentado el poder dictatorial en Venezuela, sino de la cúpula militar, con un pronunciamiento de Vladimir Padrino, el brazo represivo y el verdadero garante del poder autocrático represivo contra la clase civil democrática.

Padrino, al desafiar el poder militar de Estados Unidos, aseguró no aceptar ultimátum alguno, y advirtió estar alerta, militar, policial y popularmente para enfrentar, combatir y neutralizar cualquier acción que amenace la integridad territorial.

O, es una proclama en serio o las tensiones o nervios están empujando a decir o hacer despropósitos o disparates.

La guerra de propaganda de Trump está diseñada a poner fin a 25 años del poder dictatorial de Hugo Chávez (qepd) y sus herederos.

Justamente, Maduro, recién le dijo a Trump que desistiera de su “plan criminal” contra su organización, y lo retó a buscarlo a Caracas y a no ser un cobarde, porque la respuesta será proclamar la segunda revolución venezolana de manera más profunda, y el inicio de la caída del imperio norteamericano.

El ambiente no es de canes mostrándose los colmillos, sino de tensión y a la espera del desenlace que de una u otra forma pone en vilo a la América Latina.

EE.UU., se ha cuidado en justificar que no se trata de una agresión militar, sino de una aplicación policial, frente a lo que llama un cartel de líderes terroristas y narcotraficantes que pone en riesgo la seguridad nacional norteamericana.

La orquesta está amenazando la operación Trump Trump, y asegura que no solo se trata de desmantelar el cartel de los soles sino destruirlo por completo.

“Maduro debe ser llevado ante la justicia”, reaccionó Marco Rubio al tiempo que reitera «Maduro no es un presidente, es una peligrosa amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos». Sentenció que el fin de los malos momentos, no sólo se resuelve con un aumento en la recompensa, sino «con algo más».

“No sean torpes”, advirtió al Tío Sam Vladimir Padrino, horas después que Diosdado Cabello sitiara la embajada de Estados Unidos, en Caracas, y el propio Maduro, en un pregrabado para la televisión oficial pronunciara pausadamente: «no se atrevan», «no se atrevan» porque «será el fin del imperio».

La guerra de propaganda de Trump está diseñada a poner fin a 25 años del poder dictatorial de Hugo Chávez (qepd) y sus herederos Maduro, Cabello, Padrino, Delcy y Jorge, sin poner un pie en territorio venezolano, según dice la nota musical Trump Trump.

(Tomado del digital Destino Panamá.)    www.destnopanama.com.pa 

sábado, 22 de febrero de 2025

 

PUTIN NO QUIERE RENDIRSE ANTE UCRANIA SINO ANTE EE.UU.

Por Roberto Rolando RODRIGUEZ.

Dos personajes del siglo 21 decididos en dar lucha por la libertad y democracia a sus países. Uno en Europa del Este y el otro en América: Volodomyr Zelensky y María Corina Machado. Héroes de 100 años y para el resto de la humanidad.

El derrumbe de la Unión Soviética en 1991, expuso al comunismo en el fracaso y la libertad, la paz y la democracia presupone esperanza y fortalecimiento para millones de personas que habitan la tierra.

No es mi intención filosofar, pero si manifestar una opinión justa, cerca de la realidad que se desprende a partir de los acontecimientos del momento del derrumbe de edificio con fundaciones mal hechas ideológicamente.

Ucrania para entonces, era ejemplo de desarrollo económico con grandes riquezas y un ejército bien formado que históricamente rechazó invasiones extranjeras. Desarrolló una fortaleza nuclear que incomodó a los rusos, acostumbrados a incursiones suicidas en otras naciones.

Surge entonces el planteamiento de desarmar a Ucrania de su armamento nuclear y de hegemonía militar para guardar un equilibrio pacífico en la región. Entra en escena los Estados Unidos y otros países, y se comprometen, mediante acuerdos, a dar seguridad a Ucrania para blindarla de ataque militares de parte de Rusia.

Y así fue hasta que en 2014, Rusia viola un tratado internacional y tres tratados bilaterales firmados con Ucrania: entre ellos el Memorándum de Budapest que ofrecía garantías de seguridad por parte de sus signatarios a Ucrania, al invadir y anexarse Crimea. Se logra un acuerdo de paz conocido como los acuerdos de Minsk, que Putin ignoró porque solo sirvieron para fortalecer y modernizar el ejército ruso con armamento superior y de violación flagrante de la soberanía y la integridad de Ucrania.

No obstante, ante las convulsiones y desestabilizaciones provocadas por Rusia, los ucranianos decidieron ser ucranianos y no formar parte de Rusia y así votaron en un referéndum.

Vladimir Putin, califica la desintegración de la URSS como un grave error y sustenta que hay que recuperarla.

Con posiciones yuxtapuestas, Putin cada vez es más agresivo y plantea impedir que Ucrania forme parte de la OTAN y argumenta que al entrar Ucrania a la OTAN se atenta contra la seguridad nacional rusa.

En el primer periodo presidencial de Donald Trump, antes de perder las elecciones frente a Joe Biden, declara que la OTAN debe desaparecer y manifiesta que Estados Unidos debe salir de la organización militar del Atlántico Norte, argumentando desigualdades en el porcentaje de los aportes de los integrantes de la OTAN.

Para los analistas, Trump busca desintegrar la OTAN y y debilitar la seguridad nacional europea, y de esta forma abrir las puertas a Putin para sus planes de neo anexionista de los países ex integrantes de la Unión Soviética.

Semanas antes de febrero de 2022, los servicios secretos norteamericanos, conjuntamente con los británicos y franceses llegan a la conclusión que Vladimir Putin, ha decidido invadir a Ucrania, y sospechosamente, anuncia un ejercicio militar conjunto con Alexander Lukaschenko de Bielorrusia, que resultó ser el comodín para que las tropas rusas - 190 mil soldados -  entraran por tierra a Ucrania hasta llegar a Kiev.

Esta “misión especial” fue planificada para una ocupación militar de Ucrania en 7 días, que hoy día lleva 4 años, y Rusia ha desgastado todo su ejército, que ya no es moderno ni técnico que necesita de mercenarios, apoyo militar, en armas y logístico de Korea del Norte e Irán. Las pérdidas rusas son incalculables, entre ellas más de la mitad de los tanques de última generación destruidos, pérdidas humanas que suman a 800 mil soldados y una economía decretada con ley marcial.

La resistencia de Ucrania, a la superioridad militar rusa ha demostrado que Estados Unidos es la potencia militar en el mundo, y por ello, Vladimir Putin, busca la paz, pero no rendirse ante Ucrania y mucho menos ante Europa sino mediante un acuerdo negociado para silenciar las armas con las que ha impuesto terror, crimen y destrucción mediante la doctrina Grozni, destruyendo todo lo que sea posible, con militares carniceros.  

El perfil de Putin que ha asesinado a opositores y envenenó a sus compatriotas, las democracias occidentales las ha sometido con operaciones masivas de desinformación, en Ucrania las Infraestructura energética crítica las ha bombardeado, destruyó hospitales maternos y pediátricos, niños ucranianos secuestrados, invadió Chechenia, Georgia y Ucrania, construyó un aparato de censura masivo, Ignoró la mayoría de los llamados a las negociaciones de paz, ha consumado fraude electoral masivo, pero, de alguna manera, ¿Zelensky es el dictador?. Hasta aquí la primera parte de mi opinión.

sábado, 12 de marzo de 2022

 Opinión

Putin en un callejón sin salida

  • Roberto Rolando Rodríguez
      Roberto Rolando Rodríguez |

      No soy experto en geopolítica y mucho menos en guerra genocida. desatada por Vladimir Putin, convertido en una bestia. Hoy este monstruo confirma un dicho que reza un tigre herido es más peligroso. Putin, se queja ahora de sus servicios de espionaje que le brindaron información inexacta sobre el enemigo que él mismo escogió para demostrar al mundo su poderío bélico en Ucrania.

      Su cálculo, de dominar Ucrania en tres días le fracasó; su discurso que no utilizaría a los civiles como rehenes quedó en entendible; además de ser ciego y sordo. Quedó confundido en medio de la invasión o guerra y no tomó en cuenta el coraje, el patriotismo y mucho menos la capacidad defensiva de los ucranianos.  


      Sus soldados desorientados, desmoralizados por la pérdida de una docena de generales comandantes, tanques blindados abandonados sin combustibles y destruidos, más de 60 aviones de combates derribados y otra veintena de helicópteros fuera de combate, son suficientes motivos para hoy tener la imagen de un Putin furioso ordenando bombardeos criminales indiscriminados contra la población civil con uso de armas de exterminio humano, como la termobárica, de caída libre y de racimo.

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      En el propio Kremlin, en privado le llaman a la invasión “clusterf” K de Putin, que no es más que el preámbulo del fracaso, que a 16 días de acción criminal no hay resultados esperados.  Rusia, a nivel de la Organización de Naciones Unidas, es el único país que no ha suscrito convenios sobre prohibición de armas nucleares y de exterminio, por eso las está usando en Ucrania, aunque recién las experimentó en Afganistán, Chechenia y Siria, mediante la doctrina Grozni.  

      Siempre así, Rusia desestimó el llamado de occidente y su alianza a una solución negociada, y frenar su vuelta atrás a la esfera de la Unión de Repúblicas Soviéticas, vocifera ahora con su propaganda, que las sanciones disuasivas de sus propósitos imperialista-expansionista, son una “declaración de guerra”.  

      Putin está en un callejón sin salida y ya se deberá concluir que pasa con un tigre herido.  Las noticias recorren el mundo con libertad. Hace horas, en Rusia, un general activo del ejército rojo, en el programa de entrevistas en el canal Zvezda del Ministerio de Defensa ruso, se refirió a los jóvenes soldados rusos que están muriendo en Ucrania, y de inmediato el moderador hizo ruido, y dijo: “no, no, no. No quiero escuchar esto. Detente” y justificó la guerra.

      Rusia incrementó su influencia en países de América Latina como Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela, a los que ha entrenado en Bielorrusia, sus unidades élites para la represión a los luchadores democráticos y de libertad.  

      Con las sanciones tímidas de Trump, Estados Unidos dejó de comprar (¿?) petróleo crudo venezolano, Rusia se prestó para apoderarse de ese mercado petrolero para comprar a Venezuela y revenderla a Estados Unidos. Ahora, con el congelamiento del petróleo ruso, Venezuela cuenta con otra grieta económica-financiera y de tomarse más global, la crisis en Ucrania, el dictador Nicolás Maduro ve que su lenguaje bélico contra Estados Unidos, no es realista y con el desempeño de las tropas rusas en Ucrania hecho añicos, equivale definir de que vale contar con misiles y soldados rusos en el país.

      Maduro, ha visto la luz, como nunca antes. Dijo el lunes en un discurso televisado que las banderas de Estados Unidos y Venezuela, se ven bonitas unidas. Luego liberó dos norteamericanos que tenía como rehén, y finalmente, dio paso a reanudar las conversaciones con la oposición para una salida, democrática en el país sureño.

       Como aseguró el presidente Joe Biden en su último Twits: "esto ya está claro, Ucrania jamás será una victoria para Putin".  Putin podrá tomar una ciudad, pero nunca podrá controlar el país”. De acuerdo. El autor de este articulo reitera que la invasión en 1989 de Estados Unidos a Panamá fue además de cruel “injusta e innecesaria”.

      Roberto Rolando 
      Rodríguezrroberto5@hotmail.com