sábado, 30 de abril de 2016

LOS TIEMPOS DEL "ANDRONIKOS" Y EL BARCO VAPOR "ANCÓN"


Por Roberto Rolando RODRÍGUEZ

La revolución naviera. El Andronikos y el vapor Ancón. Uno dedicado al comercio mundial, y el otro al transporte de personal militar de Estados Unidos.

Dos embarcaciones que pasan a formar parte de nuestra historia naviera. Cuando el Ancón transitó inauguralmente, por una de las obras maravillas del hombre, era una miniatura, tanto por el Corte Culebra como por las esclusas.

El 26 de junio de 2016, el "Adronikos" hará también un tránsito inaugural, y sin dudas es el primer barco más grande que atraviesa el atajo acuático, rodeado de naturaleza y montañas. La embarcación es de la categoría neopanamax –en referencia al tamaño de las nuevas esclusas del canal- tiene una capacidad máxima de nueve mil 400 contenedores, con un largo de 299.98 metros y un ancho de 48.25 metros.

El “Andronikos” transitará de norte a sur, desde las esclusas de Agua Clara en el Atlántico a Cocolí en el Pacífico.

SS Ancón”, un vapor de 9 mil 697.62 toneladas brutas y 489 pies de largo fue construido en Maryland, Estados Unidos, fue primeramente bautizado con el nombre Shawmut por la Maryland Steel Co. El Ancón fue comprado en 1909 por la Isthmia.

La construcción del tercer juego de esclusas –que añadirá un carril a los dos existentes en la ruta- se inició en 2007, después de un referéndum. Su costo de inversión es de cinco mil 250 millones de dólares.

A diferencia del 14 de octubre de 1913, cuando el tránsito de prueba de Miraflores a Pedro Miguel fue un fracaso, el tránsito de prueba por el nuevo canal ampliado se realizará el próximo 1 de junio, y para ellos los ingenieros del canal han estudiado, minuciosamente, cada detalle y alquilarán un buque neopanamax para ese ensayo.

Por su puesto, los tiempos han variado porque la tecnología de hoy demuestra ser más precisa. Cuando en 1913 la primera prueba fracasó hubo que esperar 10 días después para el segundo intento con un resultado de éxito, sin embargo la inauguración del atajo acuático, listo en planificación, no fue posible debido a un derrumbe ocurrido días después.

La inauguración del canal actual promovió el turismo norteamericano, por lo que, pareciera que 103 años después nada cambiará porque interna y externamente miles de personas nacionales y extranjeros pondrán sus ojos ante este acontecimiento y se verán motivados por apreciar la obra del canal ampliado, que empuja a una nueva revolución naviera, con las metas y perspectivas de eficiencias, operatividad y sobretodo competitividad.


El orgullo de ser panameño es que humildemente nuestra cintura geográfica es un aporte a la humanidad y no me cansaré de repetirlo a manera de docencia.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Juan Carlos Parodi, una historia médica del Papa Francisco



El religioso, Jorge Mario Bergolio, prácticamente agonizaba en 1980.  La vesícula y la peritonitis reventada no daba tiempo para más vida. El doctor, Juan Carlos Parodi, lo operó de caridad, luego que otro colega le habló.

Bergolio, contaba sus minutos de vida, cuando Parodi lo llevó al quirófano. El Dr nunca supo a quien operó hasta que recibió una invitación al Vaticano. Allá se enteró de quien fue su paciente de hace 34 años.

El hoy Papa Francisco, dado al buen humor dijo que siempre cuando iba al baño se acordaba de aquel cirujano que le pareció un loco de pelo largo debido a las cicatrices de la operación invasiva. 

El médico graduado en Estados Unidos y catedrático de medicina en Argentina si recuerda que Bergolio cuando se recuperaba, le regaló un libro autografiado al que le dio lectura. "Nunca más supe del paciente" reiteró el galeno en Cala CNN.

Había insistido en pagarme y yo por supuesto desistí. 
El reciente encuentro con el Papa fue una de las experiencias más hermosas de mi vida, observa Parodi. “Apenas me vio, el Santo Padre exclamó: “Juan Carlos, estás igual que cuando yo te vi esa noche que sentí que me moría. Vos me salvaste la vida. .. Sí, vos me salvaste la vida porque yo tenía una gangrena de vesícula, que todo el mundo sabe que es altamente mortal. Esa misma noche me operaste; nunca voy a olvidarme de tu cara.

jueves, 6 de agosto de 2015

El presidente egipcio, Abdel al Sisi, inaugura el nuevo canal de Suez





jueves 6 de agosto de 2015 - 11:48 a.m. Egipto comenzó oficialmente esta tarde la ceremonia de inauguración del Nuevo Canal de Suez


El presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi, inauguró hoy en la ciudad de Ismailiya el nuevo canal de Suez, una obra de 72 kilómetros que reducirá el tiempo de navegación y aumentará la capacidad de esta vía.

En una gran ceremonia en la que el presidente de Francia, François Hollande, fue el invitado de honor, Al Sisi dio por inaugurada con su firma esta obra de ingeniería, que ha sido construida en 12 meses y con la que las autoridades egipcias esperan casi triplicar sus ingresos, en menos de diez años.

"El pueblo egipcio construyó el canal de Suez en una situación económica y de seguridad muy complicada. Los grupos terroristas y extremistas, los que llamo hijos del mal, pretendían hacer daño a los egipcios y frenar su avance hacia la modernidad", aseguró Al Sisi en su discurso tras la rúbrica del documento.

El presidente egipcio reiteró que todos los trabajadores del canal y las Fuerzas Armadas "no trabajaron en condiciones normales sino en una situación de lucha contra el terrorismo", un problema que Al Sisi aseguró que los egipcios superarán "sin duda alguna".

Al Sisi, que se salió del discurso que traía escrito para este evento, explicó que existen "ideas extremistas" en Egipto que tienen el objetivo de "destruir el país" y alertó de que si no se lucha contra ellos "lo acabaran quemando por lo completo".

Durante el discurso del presidente, dos barcos cruzaron por el antiguo y nuevo tramo del canal (de 35 kilómetros de longitud), cuyo objetivo es permitir que las naves circulen en ambos sentidos.

Las autoridades egipcias prevén que el número de barcos que transitan por el canal (un promedio de 49 cada día) se duplique en menos de 10 años, así como los ingresos que percibe el Estado, de los 5.300 millones de dólares de 2014, a más de 13.000 millones en 2023.

"Los egipcios prefirieron entregar educación a la humanidad y no destrucción, con sus ulemas e intelectuales que trabajan, para cambiar el discurso político" y luchar contra el radicalismo, afirmó.

Asimismo, aseguró que este nuevo tramo del canal "devuelve la confianza a las egipcios" y describió este proyecto como "el primero de los mil pasos que los egipcios están dispuestos a avanzar" hacia el desarrollo del país.

"Nunca jamás alguien podrá vengarse de Egipto, mientras el pueblo egipcio siga unido y trabaje codo con codo", subrayó el presidente egipcio, quien puso de ejemplo al jeque de Al Azhar, Ahmed al Tayeb, y al papa copto Tawadros, sentados juntos en la misma sala, presenciando la celebración.

Por su parte, el presidente de la Autoridad del Canal de Suez, Mohab Mamish, aseguró que este evento es la celebración del "inicio del desarrollo del Egipto del siglo XXI", con este primer proyecto.

Tanto Al Sisi como Mamish reiteraron en varias ocasiones que este evento fue elaborado en tan solo un año "gracias al trabajo de los egipcios" y ambos celebraron que esto será un ejemplo para las futuras generaciones. 



vía @EstrellaOnline http://laestrella.com.pa/p/23883803

martes, 4 de agosto de 2015


EL MUSEO DE LA PAZ DE HIROSHIMA 

9 DE AGOSTO DE 1945


Por Roberto Rolando RODRÍGUEZ

Museo de la Paz
En 28 de julio de 1981, llegué procedente de la ciudad imperial nipona de Kioto a Hiroshima. Viajamos desde ese punto vía terrestre. Tenía muchas expectativas por saber información ocurrida en ese lugar un 6 de agosto de 1945, cuando el piloto, Paul Tibbets, lanzó e hizo detonar la mortífera bomba atómica que de forma instantánea dejó sin vida a más de 90 mil seres humanos.

Saqué mi cámara y tomé ésta foto del Museo de la Paz de Hiroshima que conserva como quedó destruida aquella torre de acero como testimonio de uno de los actos bélicos más destructivos creados por la mente científica en contra de la humanidad.

Todavía, hay quienes defienden que el lanzamiento de estas dos armas de destrucción masiva salvó a cientos de miles de soldados norteamericanos de estar en este conflicto y acortó la guerra con un método de efectiva celeridad.

Los actores principales, como el presidente Harry Truman, los pilotos, Paul Tibbets, Charles Sweeney, el científico Robert Oppenheimer, nunca consolidaron sus sentimientos, sobre este acontecimiento. Uno no quiso funeral ni lápida, otro murió sin arrepentirse y dormir tranquilo, mientras el científico incomodó a Washington cuando dijo que él se había convertido en “muerte, destructor de mundos”.

La historia registrada en el museo da cuenta que Hiroshima a las 8:15 a.m. del 6 de agosto de 1945 se convirtió en una bola de fuego. En minutos, una columna de humo color gris-morado a una temperatura aproximada de 4000º C se convirtió en un gigantesco “hongo atómico” de poco más de un kilómetro de altura.

Dos kilómetros a la redonda de donde explotaron las bombas, la catástrofe fue absoluta: el fuego y el calor mataron instantáneamente a todos los seres humanos, plantas y animales. En esta zona no permaneció en pie ni una sola edificación y se quemaron además las estructuras de acero de los edificios de concreto. Las ondas expansivas de la explosión hicieron estallar vidrios de ventanales situadas incluso a 8 kilómetros del lugar de la explosión. Los árboles fueron arrancados desde la raíz y quemados por el calor.


En Hiroshima 
Quizás, el refrán “la confianza mata al hombre” no permitió al alto comando militar japonés el significado de la presencia de los tres bombarderos B29 que entraron al espacio aéreos de Hiroshima con la mortífera carga porque privó -al momento de ser detectados- el consenso que los mismos eran inofensivas. Se recuerda que semanas antes la aviación norteamericana atacó a Tokio y había dado muerte a 100 mil japonés.  

Los horrores padecidos por la población de Hiroshima no condujeron a la rendición de Japón, por lo que Estados Unidos detonó, a las 11:02 a.m. del 9 de ag

osto de 1945, una segunda bomba más potente sobre la ciudad industrial, Nagasaki. 

La destrucción de Nagasaki, convenció al emperador  Hirohito a rendirse ante las fuerzas aliadas y de esta forma finalizar con la segunda guerra mundial iniciada en 1939.
En Pearl Harbor

Se calcula que en Hiroshima desaparecieron cerca de 20 mil edificios y casas, y Nagasaki quedó destruida el 40% de la ciudad.

El museo de la paz en Hiroshima, es un homenaje a la humanidad para evitar los horrores de la guerra, apelando a la sensibilidad para imponer la paz. Sin embargo, 70 años después aún persisten los conflictos, bombas en Kosovo, en Kiev, Vietnam, las dos Koreas,  Iraq, Gaza, Afganistán y para que seguir enumerando.

El imperio japonés se adueñó a base de su poderío bélico del pacífico asiático y, al claudicar abandonó las armas para hoy ser una potencia económica.

El 20 de diciembre de 1989, en Panamá las armas también hablaron a punta de bombas donde los civiles llevaron la peor parte del conflicto.

“Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca” Antonio Mingote. Y como decía Cantinflas en su película "El diplomático" entendieron mal cuando Jesús dijo a sus discípulos “amaos uno a los otros” pero entendieron “armaos uno con los otros”. 

sábado, 1 de agosto de 2015

Omar Torrijos Herrera y la ampliación del Canal de Panamá

Diario La Estrella de Panamá



Opinión
Columnistas

Omar Torrijos Herrera y la ampliación del Canal de Panamá

sábado 1 de agosto de 2015 - 12:00 a.m. Dentro de ocho meses, Panamá nuevamente será centro de la información mundial.
                   
Roberto Rolando Rodríguez
opinion@laestrella.com.pa

Dentro de ocho meses, Panamá nuevamente será centro de la información mundial. Un barco neo-Panamá iniciará una travesía por el atajo más importante de la navegación marítima y transitará las dos nuevas esclusas de alto nivel, que mantendrá las puertas abiertas a la humanidad para su comercio mundial. Es inimaginable este acontecimiento al que podemos dar por hecho, partiendo de la premisa de que las obras están en culminación y en etapas de pruebas primarias.
No me hubiera imaginado de nuestra capacidad para manejar, administrar con eficiencia y efectividad esta vía acuática internacional, si no me remonto a aquel 9 y 10 de Enero de 1964, cuando los sucesos nos dejaron un saldo de una veintena de muertos y cientos de heridos, productos de un reclamo justo sobre la devolución de nuestra soberanía, fin a la presencia colonial, con un Estado dentro de otro Estado sustentado en ‘un tratado que ningún panameño firmó'.
De este hecho histórico, la determinación nacional reitera toda lucha generacional, antes y después de 1964. No era un ruido comunicacional, sino realidad y que EE.UU. reconociera con mayor conciencia que para hablar de buena vecindad, los panameños tenían que compartir los beneficios económicos derivados del Canal y el derecho a disfrutar de las ventajas de su posición geográfica.
Con esa precisión y puntual, la historia da un giro ante el fracaso de la clase política que, sumisa a los socios del norte, no miraba con perspectiva que había que resolver los conflictos que surgieron con EE.UU. aquel 18 de noviembre de 1903.
Ese vacío político pone a un hombre nacido en la ciudad de Santiago de Veraguas, el 13 de febrero de 1929, en el lugar y el momento adecuado. Nadie pone en duda que su llegada al poder fue un golpe de Estado. Y nadie podría justificar como soportable la clase política del entonces y recomendable para los objetivos de nación.
Ese hombre, Omar Torrijos Herrera, encontró a un grupo de normalistas opuestos a su golpe y salimos y fuimos dispersados. Escapamos y seguimos diciendo ‘no', pero la historia nos fue dibujando confianza y seguridad sin claroscuros sospechosos hacia que nuestra identidad nacional no andaría de tumbo en tumbo.
No fuimos al exilio, porque nuestro exilio era la pobreza que nos rodeaba. Fuimos testigos de muchas anécdotas con campesinos de Veraguas e inclusive el único civil que hizo una grabación en ‘el tiempo del Comandante' para clausurar el primer seminario para 54 tenientes de la Guardia Nacional.
Un 31 de julio de 1981, primer día de vacaciones del año en curso, llegué a Santiago y cuando caminaba por mi avenida central, en el altavoz de una bocina de un almacén, la infausta noticia. Mi director Rolando Trelles suspende mis vacaciones y ordena dirigirme a Penonomé. Fui el primer periodista en sobrevolar el área del siniestro y días después logramos juntos con otros colegas llegar al mismo lugar de la catástrofe, a través de un improvisado helipuerto.
El empeño por pintar el mapa geográfico de Panamá con un solo color, recuperar la soberanía y transferir el Canal de Panamá, y lograrlo el 7 de septiembre de 1997, mediante la firma de los Tratados del Canal con el presidente Jimmy Carter, es una obra que no se puede negar con mezquindad. Un código laboral, soluciones habitacionales, responsabilidad social, ingreso de la clase media en forma masiva al derecho de la educación universitaria, escuelas básica generales, vías de comunicaciones, asentamientos campesinos productivos marcaron iniciativas gubernamentales.
Otras obras como el Gimnasio Nuevo Panamá, el Estadio Revolución, Aeropuerto de Tocumen, Atlapa, autopista de Panamá-La Chorrera; el Puerto Pesquero de Vacamonte, el Centro Bancario Nacional, Ingenio La Victoria, nacionalizar la Compañía Fuerza y Luz y crear el Instituto de Recursos Humanos y Electrificación (IRHE) plantean el norte nacional.
Cerro Marta, se colocó el 31 de julio de 1981 en medio de su aeronave DeHavilland Twin Otter; sin embargo, hay que ver que fue el único que panameñizó el canal y también panameñizó el país.
Hoy, el canal ampliado cumple con la humanidad y significa un reto de competitividad y, por supuesto, generará ingresos por los peajes.
‘Cuando el que manda pierde la razón, el que obedece pierde el respeto', Omar Torrijos Herrera.
PERIODISTA

jueves, 30 de julio de 2015

OMAR TORRIJOS HERRERA Y LA AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ

OMAR TORRIJOS HERRERA Y LA AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ
POR ROBERTO ROLANDO RODRIGUEZ
Dentro de 8 meses, Panamá  nuevamente será centro de la información mundial. Un barco neo Panamá iniciará una travesía por el atajo más importante de la navegación marítima y transitará las dos nuevas esclusas de alto nivel, que mantendrá las puertas abiertas a la humanidad para su comercio mundial.
Es inimaginable este acontecimiento al que podemos dar por hecho, partiendo de la premisa que las obras están en culminación y en etapas de pruebas primarias.
No me hubiera imaginado de nuestra capacidad para manejar, administrar con eficiencia y efectividad esta vía acuática internacional sino me remonto aquel 9 y 10 de enero de 1964, cuando los sucesos nos dejaron un saldo de una veintena de muertos y cientos de heridos, productos de un reclamo justo sobre la devolución de nuestra soberanía, fin a la presencia colonial, con un estado dentro de otro estado sustentado en un tratado que ningún panameño firmó.
De este hecho histórico, la determinación nacional reitera toda lucha generacional, antes y después de 1964. No era un ruido comunicacional sino realidad y que Estados Unidos reconociera con mayor conciencia que para hablar de buena vecindad, los panameños tenían que compartir los beneficios económicos derivados del Canal y el derecho a disfrutar de las ventajas de su posición geográfica.
Con esa precisión y puntual, la historia da un giro ante el fracaso de la clase política que sumisa a los socios del norte no miraba con perspectiva que había que resolver los conflictos que surgieron con Estados Unidos aquel 18 de noviembre de 1903.
Ese vacío político pone a un hombre nacido en la ciudad de Santiago de Veraguas, el 13 de febrero de 1929, en el lugar y el momento adecuado. Nadie pone en duda que su llegada al poder  fue un golpe de estado. Y nadie podría justificar como soportable la clase política del entonces y recomendable para  los objetivos de nación.
Ese hombre, Omar Torrijos Herrera, encontró  a un grupo de normalistas opuestos a su golpe y salimos y fuimos dispersados. Escapamos y seguimos diciendo no, pero la historia nos fue dibujando confianza y seguridad sin claroscuros sospechosos hacia que nuestra identidad nacional no andaría de tumbo en tumbo.
No fuimos al exilio porque nuestro exilio era la pobreza que nos rodeaba. Fuimos testigos de muchas anécdotas con campesinos de Veraguas e inclusive el único civil que hizo una grabación en “el tiempo del Comandante” para clausurar el primer seminario para 54 tenientes de la Guardia Nacional.
Un 31 de julio de 1981, primer día de vacaciones del año en curso, llegué a Santiago y cuando caminaba por mi avenida central, en el altavoz de una bocina de un almacén, la infausta noticia. Mi director Rolando Trelles suspende mis vacaciones y ordena dirigirme a Penonomé. Fui, el primer periodista en sobrevolar el área del siniestro y días después logramos juntos con otros colegas llegar al mismo lugar de la catástrofe, a través de un improvisado helipuerto.
El empeño por pintar el mapa geográfico de Panamá con un solo color, recuperar la soberanía y transferir  el canal de Panamá, y lograrlo el 7 de septiembre de 1997, mediante  la firma de los tratados del canal con el Presidente Jimmy Carter, es una obra que no se puede negar con mezquindad.
Un código laboral, soluciones habitacionales, responsabilidad sociales, ingreso de la clase media en forma masiva al derecho de la educación universitaria, escuelas básica generales, vías de comunicaciones, asentamientos campesinos productivos marcaron iniciativas gubernamentales.
Otras obras como el Gimnasio Nuevo Panamá, el Estadio Revolución, Aeropuerto de Tocumen,  Atlapa, autopista de Panamá-La Chorrera; el Puerto Pesquero de Vacamonte, el Centro Bancario Nacional, Ingenio La Victoria, nacionalizar la Compañía Fuerza y Luz, y crear el Instituto de Recursos Humanos y Electrificación (IRHE) plantean el norte nacional.
Cerro Marta, se colocó el 31 de julio de 1981 en medio de su aeronave DeHavilland Twin Otter,  sin embargo hay que ver que fue el único que panameñizó el canal y también  panameñizó el país.
Hoy, el canal ampliado cumple con la humanidad y significa un reto de competitividad y, por su puesto generará ingresos por los peajes.

“Cuando el que manda pierde la razón, el que obedece pierde el respeto.” O Torrijos H.

martes, 28 de julio de 2015

Panamá, país que más derrocha agua en el mundo

Panamá, país que más derrocha agua en el mundo 

Por Roberto Rolando RODRIGUEZ

Estas noticias son espeluznantes. En República Dominicana, la crisis de energía es de extrema preocupación. La producción está baja. Y, esta otra información, debe formar conciencia plena. En 35 días, el agua en dominicana comenzará a escasear. Todo por el fenómeno del niño.

Aquí en Panamá tenemos el lago Gatún, el más grande artificial del mundo, al menos así lo sé. Todo para mover las esclusas del canal de Panamá y permitir el paso de barcos. Esta actividad nos produce divisas a los panameños. De ese lago, las ciudades terminales de Panamá, Colón, Arraiján y la Chorrera cuentan con agua potable. La falta de concienciación de los habitantes de estas ciudades nos convierte en verdaderos derrochadores del preciado líquido.

Carlos Vargas de hidrología de la ACP, revela que se está estudiando o hay en proyecto otra obra de potabilizadora, la que dijo su construcción es innecesaria, si optamos por un verdadero plan de prevención para evitar el derroche de agua. Me acuerdo del Dr. José  Renán Esquivel cuando sostenía, si invertimos en prevención de enfermedades no será necesario construir hospitales y tendremos una población con salud.

Panamá, es el país que más agua derrocha en el mundo y apenas somos 3 millones de personas mientras en ciudades como Nueva York, México y ciudades europeas con triplicación humanitaria los consumos son menores y los derroches se enfrentan con disciplina preventiva y educación.


El ingeniero Vargas tiene razón, si prevenimos no habrá necesidad de construir una potabilizadora adicional y el ahorro en derroche permitirá mantener nuestro lago artificial Gatún de una manera productiva y no en una fuente agotable.