20 AÑOS DESPUÉS Y LA TRANSFERENCIA DEL CANAL DE PANAMÁ
Por
Roberto Rolando RODRIGUEZ
La transferencia del
canal de Panamá en aquella fecha del 31 de diciembre de 1999, el kilómetro 23
del cual Omar Torrijos Herrera nos habló en 1977, hubo que caminarlo con muchas
expectativas, buenas unas y malas otras, pero todo inspirado en la paciencia y
patriotismo. Y ese mediodía, hace 20 años, no hubo panameño alguno en todo el país
que se quedó sin celebrar esa fecha historia que se dio por la lucha
generacional de nuestra juventud y nuestro pueblo que dio su sangre y valentía
para hacer valer el derecho nacional.
No solo fue la transferencia del canal, y eso
estamos todos claros lo que ocurrió ese mediodía del 31 de diciembre de 1999,
fue la recuperación de nuestra soberanía nacional que nos permitió contar con
un territorio libre de bases militares, policía militar, jueces extranjeros
autoridades del canal administrando la vía sin retribución económica justa, y
una discriminación de índole racial en casi todos los aspectos.
Veinte años después no hay
lugar para quejarnos de aquello ocurrido sino que hoy lo manejamos con madurez y
no como un archivo de la historia de Panamá, más bien repasando y honrando esos momentos de
luces que ofrecieron nuestros mártires.
20 años después, somos
protagonistas de nuestra historia como nación y ente definido del mar como es
la actividad canalera: ello nos ha llevado a jugar el papel que nos dio la lucha
y que hoy pone a Panamá en el mundo al administrar el país y el canal, con eficiencia,
operatividad, mantenimiento y seguridad un rol con imperceptibilidad.
Hace 20 años, el mundo preguntaba
sobre la capacidad del panameño para manejar el canal. Hace 20 años la
respuesta fue el reto es panameño. Hoy, 20 años después, el canal ha incrementado
su eficiencia, operatividad y mantenimiento, claves estas para un éxito en la actividad
de un negocio igual que su recurso humano.
Hoy día, el canal de Panamá
no solo es tránsito de barcos de bajo calado y carga por el mecanismo de
esclusas sino transitan buques de más 14 mil BTU (lenguaje naviero) gracias a
ese empeño de sus administradores, los gobernantes y el pueblo panameño que decidió
en un referéndum, ampliar el canal, como parte de la visión de aprovechar como
recurso la posición geográfica de Panamá.
20
años después funciona un canal ampliado desde hace 1300 días, con una capacidad
triple al canal de esclusas, los
ingresos han aumentado a B/.3.365 millones por peajes, servicios marítimos y
venta de energía y batió su marca de carga transitada con 450,7 millones de
toneladas.
Los niveles
de seguridad son admirados en las navieras del mundo y la conclusión es que el
canal panameño para el tránsito de barcos y buques es el aporte más importante
de Panamá a la humanidad, reconocido por la comunidad internacional, en
especial la marítima.
20
años después se establece una diferencia en el aporte del canal al tesoro
nacional desde aquel mediodía del 31 de diciembre. Hoy, ese aporte es de B/.16,818
millones en comparación con los 85 años de administración norteamericana que
fue de B/.1.878 millones.
El principal negocio del canal de Panamá siguen siendo tránsito de
portacontenedores y los buques de gas natural licuado y de transporte de gas
son los que registran mayor crecimiento en tránsito para una ruta cuyos
principales usuarios son Estados Unidos y China.
Y, aún
falta por desarrollar más iniciativas como es muy pronto el tránsito de barcos
en horas nocturnas y una nueva ampliación para beneficio de la humanidad. El
canal de Panamá es motor de la economía panameña, que según se reporta, es la más
pujante de la región latinoamericana.
(El
actor de este artículo fue el jefe de prensa y divulgación durante los 1000 días
de la transferencia del canal)



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